El camino de Santiago en Bici

Etapa 7: Frómista - Sahagún.
68 kms.

El camino de Santiago en Bici

26.06.03. Frómista - Sahagún. Total distancia recorrida: 64 kms.

¿Que por qué me arrepentí con toda mi alma de habernos quedado a pasar la noche en Frómista? Bueno, pues resulta que la hospitalera (llámese así a la persona encargada del refugio de peregrinos) se encargó de hacer que un refugio nuevo y magníficamente equipado estuviera tan sólo a su servicio (de ella, de su familia y de sus amistades) y no para uso del peregrino; es decir, como si fuera propiedad privada suya; una total y absoluta impresentable y no tengo el más mínimo reparo en declararlo; incluso tenía muy claro que cuando finalizara el Camino presentaría una queja formal a la Asociación de Amigos del Camino, que se encarga de gestionar muchos de los refugios existentes. Pero esto no queda aquí, sino que después de una noche no muy buena (no descansé prácticamente nada), cuando me despierto por la mañana siento una sensación muy extraña en un ojo; pensando en lo peor, pego un salto de la litera y me voy en directo para el aseo y cuando me miro al espejo casi me caigo de culo: tenía el ojo que no se me veía; algo me había picado por la noche y la hinchazón me llegaba desde la frente a la mitad de la mejilla. Me fui corriendo a donde estaba José Mª y le dije “la hospitalera se ha convertido esta noche en bicho y me ha picado”. Bueno, pues nada, a echar mano del botiquín y chute de corticoides+antihistamínicos al canto con el desayuno del día (ojo, a la importancia de llevar un botiquín bien equipado).

Al margen de estas desagradables incidencias (de todo tiene que haber en el Camino), ni que decir tiene que Frómista es una importante localidad del Camino. Los romanos la llamaron Frumesta, por la abundancia de grano. Destacan la iglesia de San Martín,(magnífico ejemplo del románico) y la iglesia gótica de San Pedro.

Salimos de Frómista siguiendo, como es habitual, nuestras queridas flechas amarillas. Nos aguarda el primer andadero de la ruta: una senda peatonal paralela a la carretera, pensada para el peregrino, que no tiene nada que ver con el camino original a Santiago, el cual yace como a unos 200 metros bajo unos cultivos.

Iglesia de San Martín en Frómista
Primer andadero a la salida de Frómista

Pronto llegamos a Villalcázar de Sirga. Es un error no entrar en el pueblo para contemplar su excepcional iglesia, una de las tres encomiendas templarias del Camino, junto a la de Ponferrada (León) y San Fiz do Ermo (Galicia). Nos estamos refiriendo a Santa María la Blanca, templo con imponente pórtico de gran riqueza escultórica.

Siguiendo el andadero entramos en Carrión de Los Condes, principal ciudad del Camino en la provincia de Palencia. Nada menos que doce iglesias y otros tantos hospitales esperaban al peregrino hasta el siglo XIV. El convento de Santa Clara con sus magníficos dulces y el templo de Santa María del Camino nos reciben a la entrada de la localidad.

Desde Carrión a Calzadilla de la Cueza se conserva el auténtico y originario camino medieval, proveniente de la Vía Aquitania, que pasaba por aquí mucho antes que la Ruta Jacobea; emociona bastante saber que por aquí han pasado millones de caminantes desde hace siglos.

Iglesia de Santa María la Blanca
Por el trazado original de la Ruta Jacobea.

La primera gran ciudad del Camino en la provincia de León es Sahagún, donde del esplendor del pasado sólo quedan los ladrillos mudéjares de sus iglesias. Fue conocida como el Cluny español; hombres de letras, burgueses, ricos y artistas fijaron su residencia en esta ciudad entre los siglos XI y XII, incorporando el arte mudéjar de la España musulmana. A Sahagún se la conoce también como la capital del románico pobre, por el uso del ladrillo de barro en lugar de la piedra. De este estilo nos encontramos con las iglesias de San Tirso, de San Lorenzo y la Peregrina.

Hubiéramos podido seguir pedaleando, ya que llegamos a Sahagún a muy buena hora y sin cansancio en el cuerpo. De hecho, el refugio aún no se encontraba abierto. Pero esta ciudad es muy rica en arte y merece una parada detenida. Hacer el Camino es ir sin prisas (o con las menos posibles).

En cuanto al refugio, pasamos la noche en el instalado en la iglesia de la Trinidad. Está muy bien; las literas son cómodas y dispone de cocina y comedor.

Sólo es necesario mencionar una incidencia: mientras salíamos por la tarde para comprar los víveres y hacer un poco de turismo, intentaron robar en el lugar donde se encontraban las bicis. A un colega, precisamente de Granada, le sisaron el cuentakilómetros y alguna cosa más; al resto les abrieron las alforjas intentando buscar algo de valor. A nosotros, afortunadamente, no nos tocaron nada. En fin, este hecho trajo consigo que tuviéramos en el refugio a la Guardia Civil hasta bien avanzada la noche. Lo cierto es que el robo es una posibilidad que siempre está presente en el Camino, lo cual me recuerda a los asaltos de los primitivos caminantes, por lo cual hay que tomar las debidas precauciones y no pecar de confiado ya que te la pueden gastar (ya nos comentaron que a más de uno le han birlado la bici).

Hacia Sahagún siguiendo el trazado original.
Iglesia de San Lorenzo en Sahagún

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