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No dejes nunca el casco
en casa, aunque sea para ir a por el pan. Tu cabeza está mucho más segura con él, y nunca sabes cuándo puede ocurrir cualquier contratiempo. Cuanto más te fías y te sientes seguro y distraído, más fácil llega el accidente.
De noche lleva siempre algún tipo de iluminación. Principalmente para que te vean los demás vehículos. Es mejor una iluminación activa, aunque los reflectantes en la ropa o bici, también son útiles.
Haz maniobras predecibles. Es muy importante que el vehículo que circula junto a tí sepa qué vas a hacer en un momento determinado, no debes ser brusco y sorprendente en tu conducción, has de anticipar tus maniobras.
Sigue las normas de tráfico. Aunque no hayas tenido que hacer un examen seguro que conoces las normas básicas de circulación. Síguelas. Los semáforos no están unicamente para indicarte si viene un coche, también dan vía libre al tráfico en otra dirección, a unos automóviles que nunca se esperarán que tu aparezcas "de ilegal". Eso no te beneficia.
A pesar de todo no te fíes. Los demás vehículos también pueden incumplir las normas, en cuyo caso tú siempre te llevarías la peor parte, así que has de confirmar visualmente que es lo que vas a hacer.
Evita las autovías y carreteras rápidas. Cuanta mayor sea la velocidad de un vehículo menos tiempo tiene para reaccionar ante cualquier contratiempo que pudiera afectarte como ciclista.
Circula junto al arcén, sin invadir excesivamente la calzada, pero tampoco vayas pegado al extremo del asfalto, pues no tendrías margen para tus maniobras y llevarías trayectorias variables e impredecibles para el conductor que te adelanta.
Sé educado, las carreteras son de todos, de nada valen los enfados cuando nuestro destino es vivir junto a los otros usuarios de la red viaria.
[[De la Revista "Bike a fondo" nº 112, año 2001]
CARTA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO
Excmo. Sr. Don José María AznarPresidente del Gobierno Español
Madrid, 24 de Febrero de 2001
Excelentísimo señor:
Me cabe el honor de dirigirme a usted, en nombre de la Real Federación Española de Ciclismo que presido, a través de su Comisión por la Seguridad Vial del Ciclista y la Asociación de Ciclistas Profesionales, pues nos hemos visto en la necesidad de convocar esta manifestación ciclista por los reiterados accidentes de tráfico que este colectivo sufre diariamente.
Los datos que estos accidentes arrojan son altamente preocupantes: más de 100 ciclistas muertos en nuestras carreteras y de 2500 heridos cada año; es decir, un fallecido cada 3 días.
El pasado jueves, 15 de febrero, un gravísimo accidente conmovía a todos los ciudadanos españoles: dos ciclistas profesionales eran arrollados por un vehículo mientras entrenaban. Uno de ellos murió, otro, se está debatiendo entre la vida y la muerte. El mismo día, un cicloturista de Tortosa corría la misma suerte, y otros dos han fallecido este último lunes como consecuencia de otros accidentes. Anónimos ciudadanos que, como tantos, el único delito que cometen es tener una pasión por una afición que ya podemos calificar de alto riesgo.
Señor Presidente: estamos extremadamente preocupados por la cantidad de víctimas mortales que nuestro colectivo soporta. Estamos cansados y desilusionados porque los diversos estamentos políticos no hacen otra cosa que mirar para otro lado ante este elevado número de ciclistas fallecidos y heridos. Tenemos miedo, no sólo cuando salimos a la carretera, a dar un paseo en bici, a trasladarnos o a practicar un deporte. Tenemos miedo porque nadie está poniendo soluciones a nuestro problema.
Los accidentes son una fatalidad en la mayoría de los casos. Han ocurrido y ocurrirán siempre, pero existen medidas que pueden contribuir a reducir tanto dolor y sufrimiento para las víctimas, sus familiares y a quienes causan estos accidentes.
Estamos desilusionados porque el esfuerzo e iniciativas de nuestro colectivo para convencer a los máximos responsables, a fin de que busquen soluciones, choca contra el muro de sus limitaciones funcionales. Existe una gran descoordinación entre Ministerios, Consejerías y Concejalías de los distintos organismos públicos y, lo que es peor, entre las Cortes Generales y el poder ejecutivo. Un organismo nos orienta hacia otro, y, al final, no se soluciona el problema y, mientras tanto, siguen muriendo personas, quizás frías estadísticas para estos máximos responsables, pero sangre de nuestro colectivo.
Sabemos lo que decimos. No se trata de demagogia para desgastar al Gobierno, ni otras instituciones. La Comisión por la Seguridad Vial del Ciclista y la Asociación de Ciclistas Profesionales, integrada en esta Federación, y uno de cuyos miembros ha fallecido, y otro está entre la vida y la muerte, a través de sus representantes ha mantenido numerosas reuniones con diversas autoridades, a fin de proponer soluciones realistas y creativas. Durante este año pasado y lo que llevamos del presente hemos podido contabilizar más de veinte reuniones en las cuales se ha constatado esta dura realidad: no se puede avanzar porque nadie asume responsabilidades.
El 10 de Marzo del pasado año un grupo de personas y entidades, encabezadas por Pedro Delgado, Miguel Indurain, todos los grupos deportivos profesionales y cientos de clubes ciclistas de toda España, junto con la Real Federación Española de Ciclismo, le enviamos a usted una carta solicitándole que asumiera en primera persona la búsqueda eficaz de soluciones. No hemos obtenido respuesta alguna.
Deseamos dirigirnos personalmente a usted porque tenemos la esperanza de que nos reciba, nos acoja y escuche nuestras soluciones. Tenemos la esperanza de que los obstáculos sean removidos y se afronte el problema con valentía y decisión.
Creemos que, dada nuestra experiencia ciclista, podemos enseñar mucho en la toma de decisiones a aquellos que tienen el remedio en sus manos, ya que les falta el punto óptico que nosotros tenemos como conductores de bicicletas.
Tenemos mucho que enseñar sobre respeto hacia los derechos de los débiles a aquellos que nos argumentan que las vías están hechas para los automóviles y no para la "práctica deportiva". Señor Presidente del Gobierno: sentimos fuertemente la fatiga que recae sobre nuestro colectivo por las consecuencias mortales del menosprecio de los más fuertes.
Nuestra contribución en la labor de educar a la juventud en el alejamiento de la droga y otras plagas como el alcohol, ha de ser apreciada suficientemente por la relevancia que el deporte tiene para evitar que nuestros niños y jóvenes caigan en estas lacras, y por ello, seguiremos trabajando, pues es una obligación moral que nuestro colectivo ha asumido al procurar desarrollar el deporte ciclista en todas sus manifestaciones.
Hemos constatado, señor Presidente, que con ocasión de estos accidentes existe una mayor sensibilidad social y receptiva hacia nuestras propuestas, mostrando nuestros representantes políticos y de su Gobierno un mayor interés en la búsqueda de soluciones; por eso le pedimos que, en la medida de sus posibilidades, influya de manera determinante en la modificación de la Normativa de Seguridad Vial relacionada con la bicicleta, de forma que en la misma se recojan las inquietudes que hemos ido proponiendo a lo largo de estos últimos años en las numerosas reuniones mantenidas con los diversos estamentos e instituciones políticas, y para ello le pedimos: